lunes, 17 de octubre de 2016

SANTA MARÍA MAGDALENA


Imagen.- Santa María Magdalena.
Autor.- Desconocido
Fecha.- Siglo XVI
Lugar de Culto.- Iglesia de Santa María Magdalena.
Localidad.- Avila
Material.- Madera policromada.

    En el siglo XIV, ya existía en la ciudad de Avila, una Cofradía o Hermandad que rendía culto a Santa María Magdalena, como lo atestiguan distintos documentos que podemos ver en libros de la Hermandad y otros documentos de la ciudad de esta ciudad castellana, la Hermandad era propietaria de un hospital en el que se atendía a los más necesitados, a aquellos que no tenían dinero, a los pobres, en honor del Padre Dios y de la Bienaventurada Santa María Magdalena. En el año 1405 la Hermandad actualiza sus estatutos, ya que los primitivos, se consideraraba que no estaban de acuerdo con las nuevas constumbres de la sociedad de esta época. En los primeros años del siglo XV, la Hermandad traslada su Hospital al Mercado Grande, a un edificio próximo, a la Iglesia de la Magdalena que se levantaba en esta plaza de Avila. enterrando a los miembros de la Cofradía y a los enfermos que fallecían en este Hospital en la Iglesia de la Magdalena. Sin duda este fue, uno de los primeros hospitales que tuvo la ciudad abulense. 

    En 1501, la justicia abulense condena a un hombre a muerte de horca. La Hermandad de Santa María Magdalena  pide a la justicia de la ciudad de Avila, el cuerpo del hombre para ser sepultado en su iglesia, pero esta petición les es negada. Algunos miembros de la Hermandad, recogen el cuerpo y le dan cristiana sepultura en la iglesia de San Nicolas, de la misma ciudad. Fundando estos una nueva Cofradía: la Cofradia de Ánimas del Purgatorio, que se fusionara con la de la Magdalena.

   En el año 1511, fallece en la ciudad de Avila Don Cristobal Velázquez de la Torre, dejando en su testamento todos sus bienes al Hospital de las Ánimas, dicho Hospital se encontraba lejos del centro de la ciudad, por lo que los miembros del Patronato visitan el Hospital de la Magdalena, que ya hemos dicho se encontraba en la Plaza del Mercado Grande, solicitando a la Hermandad de la Magdalena la unión de las dos Cofradías o Hermandades. Es el año 1564 cuando se redactan Nuevas Normas.

     El altar mayor de la Capilla de la Iglesia de la Magdalena de la ciudad de Avila se veneraba una imagen de la Inmaculada Concepción de María, los miembros de la Cofradía de la Magdalena, deciden el año 1511 convertir en titular suyo a María en su Inmaculada Concepción.  La fusión de las tres hermandades: la de la Magdalena, Ánimas y la Inmaculada va a dar lugar al actual Ilustre Patronato de la Purísima Concepción, Santa María Magdalena y Ánimas del Purgatorio, que tiene su sede en la Iglesia de la Magdalena, situada en la Plaza del Mercado Grande de la Ciudad de Avila.

     En la Iglesia de la Magdalena de Avila, se venera en un altar, una pequeña imagen de Santa María Magdalena, que el Ilustre Patronato eligió a la que rendir culto, durante su anual Procesión en las noches, ya madrugadas, del Martes al Miercoles Santo. Se trata de una talla de autor desconocida, realizada en el siglo XVI.

      La talla de Santa María Magdalena es una imagen de tamaño pequeño, de bulto. María Magdalena aparece de pie, en la mañana del Domingo de Resurreción, cuando según los relatos evangélicos, acude al Sepulcro del Señor con un bote de perfume, a preparar el cuerpo de Jesús, ya que su sepultura se hizo precipitadamente, por ser la víspera de la Pascua. Se trata de una mujer joven, con la cabeza inclinada, apesadumbrada, pero sin aparecer el dolor en su rostro de forma patente, diriamos que es un dolor resignado, la cabeza ligeramente inclinada hacía el lado derecho, la mirada perdida, la boca cerrada, sin muestra de dolor en ella; cubierta con un velo dorado, que deja ver su cabellera, peinada con tirabuzones,  que podría confundirse con el velo, ya que en ella el autor, como en el manto utiliza el pan de oro como color de estas partes de la figura. Un vestido de talle alto azul con dorados cubre su cuerpo. Podríamos decir que es una imagen totalmetne renacentista. En su mano izquierda porta una copa, donde guarda el perfume. Se corona con una corona, sencilla, cuyos rayos acaban en ocho estrellas. No fue concebida para ser procesionada por las calles de Avila, sino para recibir el culto de sus fieles en su Iglesia titular.


     A partir de la decada de los ochenta, del siglo XX, la ciudad de Avila comienza a recuperar su Semana Santa, se fundan nuevas Cofradías y se sacan a las calles abulenses nuevas procesiones. El Patronato de la Purísima Concepción, reunido, decide el 24 de febrero de 1993, salir a las calles de su ciudad durante la Semana Santa, realizando una procesión de gran carácter penitencial, presidido por la imagen de Santa María Magdalena que se venera en su iglesia titular, y que estamos estudiando en esta entrada. Se decide renovar con esta procesión el espíritu de Hermandad surgido entre este Patronato y el Patronato de la Vera Cruz, que puso fin a años de conflicto entre las dos hermandades.

     Una de las funciones del Patronato de las Ánimas en Ávila era asistir y dar sepultura a aquellas personas que en la ciudad eran ajusticiados por la justicia abulense. En 1543, el Patronato de la Santa Vera Cruz, decide demandar anter el tribunal eclesiástico al de las Ánimas, por que creían que ellos eran quienes debían realizar esto. El tribunal eclesiástico dice que la asistencia y entierro de los difuntos es una obra de misericorida y estas son voluntarias, por lo que el Patronato de las Ánimas podía asistir a los difuntos, pero si aquellos pedían la asistencia de la Vera Cruz, estos podían acudir a realizar este acto de Misericordia. La concordia entre las dos hermandades se mantiene hasta el año 1713, cuando la Vera Cruz se siente marginada, los dos patronatos se reunen el día 25 de junio de ese año y deciden en el Monasterio de San Francisco que los miembros de la Vera Cruz asista a los ajusticiados antes de morir, y el de las Ánimas se haga cargo de su entierro. Esta concordia se mantiene hasta nuestros días.

       Por eso se decide que en la noche del Martes al Miercoles Santo, la Cofradía saldrá a las Calles de Avila y se encaminará al Humilladero de la Santa Vera Cruz, donde se venera la imagen del Santísimo Cristo de los Ajusticiados, portando la imagen, anteriormente aludida de Santa María Magdalena. La primera salida procesional de la nueva Cofradía saldría el martes santo de ese mismo año, 1.993.



       En la medianoche del Martes Santo, cuando el Miercoles Santo comienza su andadura, las puertas de la iglesia de Santa María Magdalena de la ciudad de Avila, en la Plaza del Mercado Grande se abre, el silencio se apodera de esta bulliciosa plaza, lentamente comienzan a desfilar por las calles de la ciudad, por su "Castillo interior", penitentes, muchos descalzos arrastrando pesadas cadenas, otros sitiendo en sus píes el frio de esta ciudad castellana; acompañando todos una imagen: pequeña, la de aquella mujer que fue fiel a Jesús hasta la Cruz y el Sepulcro, la primera que gozo a su Señor resucitado: María Magdalena. Buscando todos la Ermita del Humilladero, que a esas horas, en San Vicente se ha abierto, un coro a la puerta, espera la llegada de la procesión. Un pasillo se abre ante la ermita, un pasillo de túnicas blancas, capirotes negros y cíngulos blancos, la imagen de la Magdalena camina lentamente, se detiene y comienza el canto, el canto del Miserere, un canto de perdón y paz, que en esta noche abulense, en esta noche de Semana Santa, en esta noche de Pasión, vuelve a firmar la paz entre dos Patronatos, entre dos Cofradías, las más antiguas de la ciudad de Avila.

No hay comentarios:

Publicar un comentario