sábado, 12 de marzo de 2016

SAN JOSÉ


Imagen,. San José.
Autor.- Atribuida a Diego de Mora.
Fecha.- Hacia 1.720.
Lugar de Culto.- Iglesia de Santo Domingo de Lucena (Cordoba)

      Una de las propagadoras de la devoción a San José, del que apenas tenemos datos biográficos, más que los que nos son transmitidos por los Evangelios Canónicos, especialmente por Mateo y Lucas, y sobre el que nos dan mas datos los Evangelios apócrifos; fue, sin duda, Santa Teresa de Jesús, devoción que transmite a las monjas carmelitas que ella funda y que logran mantener hasta nuestros días. Esta devoción se habría perdido en muchas lugares, sino hubiera sido por ellas, como en la ciudad de Lucena en Cordoba, donde a lo largo de la historia y sus vaivenes, la devoción josefina estuvo, a punto, de desaparecer.

       Uno de los datos, que nos transmiten los evanlios apócrifos es el oficio de José, según estos José tenía un taller de Carpinteria en la ciudad de Nazaret, era artesano. Esto hizo que San José se convirtiera en el Patron de los Carpinteros y de los Artesanos. En la segunda mitad del siglo XVIII el popular gremio de los Carpinteros de la ciudad de Lucena fundan una Cofradía o Hermandad, para tal y como nos transmiten sus estatutos originales: "rendir culto a Nuestro Señor San José". La sede canónica de esta Hermandad estaría en la Ermita de Nuestra Señor de la O de esta localidad. La Hermandad contaba con altar propio y organizaba a lo largo del año cultos en honor del Carpintero de Nazareth. Esta cofradía tuvo gran pujanza, que comienza a declinar en el último tercio del Siglo XIX, que hará desaparecer a la Hermandad y a la ermita donde tenía su sede canónica y la imagen de San José. Pero la devoción no se pierde, una vez más las Madres Carmelitas Desclazas, siguiendo el ejemplo que apuntaba al comienzo de esta entrada; mantienen viva la devoción josefina. En la segunda mitad del siglo XX, la Hermandad se reorganiza en la Iglesia de Santo Domingo, eligiendo como titular una imagen de San José que se veneraba en la Iglesia de SAn Francisco de Padua de Lucena. La imagen es trasladada a la Iglesia de Santo Domingo y allí tiene altar, donde hoy se le rinde culto por su Cofradía titular.

     Sin duda, una de las tallas más importantes de la ciudad de Lucena, es la imagen de San José que se venera en la Iglesia de Santo Domingo y que, como hemos dicho anteriormente, es el titular de la Hermandad de los Carpinteros y Artesanos de esta localidad cordobesa. Nos encontramos ante una talla josefina mayor que el natural. Esculpido y policromado en madera. San José aparece de píe, con el Niño Jesús sobre sus manos, en actitud, claramente de presentación, José ofrece al Niño Jesús, a los devotos. Aparece con un pierna adelantada, como si quisiera con este gesto acercar el Ñiño al devoto que se postra ante él en oración. La cabeza ligeramente ladeada hacía la derecha y caída. Nos presenta un San José joven, lejos de la tradición josefina, que siguiendo el evangelio apócrifo, nos presentaba un San José maduro, o en muchos casos un hombre anciano. Aquí San José es un hombre joven, bello, con largos cabellos, que caen sobre sus hombros y la barba poblada, un rostro lleno de dulzura, El Niño, es una talla completa, que descansa sobre las manos de san José, quien además de ofrecerle, se convierte en Sede del mismo. El Niño mira al frente, en actitud de bendición con su mano derecha, mientras con la izquierda parece que sostenía algo, que con el paso del tiempo, desgraciadamente se ha perdido. Siguiendo la tradición barroca aparece vestido.

       El escultor viste a San José con una túnica de color verde, con adornos de flores y los bordes del cuello, mangas y bajo de la túnica dorados, al igual que algunas partes de la misma aparecen con este tono dorado. Los pliegues de la túnica son muy pequeños, casi no se percibe el movimiento del paso del Santo, como ocurre con otras imágenes barrocas. Movimiento que si tiene el manto que envuelve al santo, de color rojo y al igual que la túnica ornado con decoración fitomórfica en oro. El manto tiene un gran vuelo que se recoge en la cintura, sirviendo en las manos que sostienen al Niño, como asiento del mismo.

      A los píes de la imagen descansan dos angelitos, niños; portando en sus manos los símbolos carpinteros del Santo: una sierra y un martillo, herramientas asociadas desde antiguo a los carpinteros, y que nos recuerdan el oficio de San José.