viernes, 1 de mayo de 2015

SAN AGUSTÍN


Imagen.- San Agustín.
Autor.- Caspar de Craver.
Fecha.- 1.655
Técnica.- Óleo sobre tela.
Lugar.- Colección del Museo de Prado de Madrid.

      San Agustin se encontraba sumido en un importante meditación sobre la existencia de la Santísima Trinidad, como podría ser posible que hubiera un sólo Dios Trino. Un día paseando junto al mar, encuentra un Niño, que con un cubo de agua jugaba en la playa. El Santo se aproxima al Niño y le pregunta que estaba haciendo, y el Niño le responde que intentando meter en un agujero todo el agua del mar, Agustín intenta explicar al Niño que eso es imposible. Y el Niño le responde que igual de imposible es encontrar un sentido a lo que en su mente daba tantas vueltas. El Santo reconoce en ese Niño al Niño Jesús.

      Caspar de Craver, discípulo de Rubens realiza para el Convento de San Francisco de la ciudad de Burgos, este cuadro, en el que representa el encuentro de Agustín con el Niño en la playa. En la actualidad el cuadro pertenece al fondo del Museo del Prado de Madrid.

      Craver en esta obra sigue el gusto instaurado en Europa por la Reforma de Trento, que intentaba acerca al pueblo cristiano aquello que la Reforma de Lutero ponía en duda. El pintor nos presenta la escena en una playa, próxima a un alcantilado, junto a un mar en calma, donde una barca intenta aproximarse a la orilla. En primer plano vemos la escena de Agustín y el Niño. Agustín se nos presenta como un hombre adulto, casi anciano, con poblada barba blanca, vestido con el hábito de cánonigo regular, orden para la que el Santo de Hipona escribe su regla. Sobre el hábito, Agustín lleva los vestidos pontificales de obispo: Alba, en el que podemos ver los bordados del cuello, capa pluvial, ricamente ornada, cruz pectoral, mitra y báculo una importante obra de orfreberia. Frente al Santo nos encontramos la humildad del Niño Jesús, Vestido con una sencilla túnica blanca y un manto rojo. En su mano una cuchara de madera con la que señala el mar y su intento de coger el agua para llenar el agujero que vemos en la escena. 

      Completa la escena un cielo nublado, en el que se deja ver, como un rayo de sol: un Triangulo que, muchas veces ha sido tomado como símbolo del mismo Dios. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario