jueves, 14 de mayo de 2015

LA MUERTE DE SAN JUAN DE DIOS


Imagen.- La muerte de San Juan de Dios.
Autor.- Alonso Cano.
Técnica.- Madera Dorada y policromada.
Fecha.- 1653 - 1657
Lugar.- Museo de San Juan de Dios de Granada.

      Tras la aparición de Lutero y la separación entre católicos y luteranos, surge en la Católica Europa el Concilio de Trento, cuya finalidad es dar respuesta desde el catolicismo a los interrogantes apuntados por las tesis luteranas. Con el Concilio surge una nueva visión del Arte, este va a ser utilizado para dar respuesta a los fieles, para sensibilizar a estos, y hasta cierto punto culpabilizarlos de los sufrimientos de Nuestro Señor y sus santos por los pecados por ellos cometidos. Pero tambien surge dentro del arte inspirado por Trento, un nuevo concepto que muchos pintores van a representar en sus obras: La muerte de los Santos, para servir de modelo a los catolicos, modelo de paciencia y de aceptación cristiana ante este trance. 

          San Juan de Dios fallece de una pulmonía en el año 1.550 a causa de una pulmonia que el santo había contraído al salvar a un chico que se estaba ahogando en el río, donde había caído al recoger leña para su hogar. San Juan de Dios muere como había vivido ayudando a los demás. Sintiendo próxima la muerte, San Juan se levanta de su lecho, se pone de rodillas en el suelo y exclama: "Jesús, Jesús, en tus manos me encomiendo" Muriendo al acabar de pronunciar estas palabras.

           Alonso Cano nos presenta a San Juan en el momento en el que sale de su lecho, toma un crucifijo en sus manos y acepta la muerte. El rostro de San Juan muestra la palidez de la inminente muerte, al igual que las manos, Destaca sobre el fondo negro ese rostro y esas manos, mientras el crucifijo aunque emerge de las tinieblas no muestra claridad alguna, más bien podriamos decir que se haya en semipenumbra. El santo viste el hábito de la orden por el fundada, mientras dos angelitos sobre la cama portan uno: el bastón del pastor y el otro la santidad ya lograda por Juan de Dios. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario