miércoles, 29 de abril de 2015

SAN JUAN BAUTISTA

   
   Martínez Montañes realiza, en torno al año 1.608 para un retablo de la nave de la Epístola del Convento de Nuestra Señora de la Concepción de San Miguel de la ciudad de Sevilla una talla de San Juan Bautista, y que el día 21 de abril de 1.837 fue clausurado y muchas de sus obras de arte salieron de él, al ser clausurado, entre las imágenes que se perdieron en aquellos días nos encontramos esta imagen de San Juan Bautista que, en la actualidad, se expone y forma parte de la Colección Permanente del Museo Metropolitano de Nueva York.

        Tallada en madedra policromada. Se nos presenta a San Juan, como un hombre joven, con barba, vestido con la túnica de piel de camello que nos narra el Evangelio, sobre unas piedras, que simbolizarían el río Jordan donde este santo comenzo y realizo su misión bautismal, apoyado sobre unas piedras y el dedo de la mano derecha señalando a Aquel que vendría detrás de él y que no era digno de desatarle las sandalias. Según algunos autores esta imagen continua la iconografía popular de San Juan en el desierto.Imagen de gran realismo, en la que el autor sevillano abandona los clásicos símbolos con los que suele ser representado: el Cordero que representa a Cristo y el banderín que simboliza su sacrificio.

martes, 28 de abril de 2015

EL MARTIRIO DE SAN ESTEBAN


Imagen.- El Martirio de San Esteban
Autor.- Lorenzo Lotto.
Fecha.- 1513
Técnica.- Óleo sobre tela.
Lugar donde se encuentra.- Academia Carrara. Bérgamo Italia.

      Nos encontramos ante una nueva visión del martirio de San Esteban, el primer mártir del Cristianismo, y cuyo martirio está recogido en el libro de los Hechos de los Apóstoles. Estaban fue uno de los diáconos, elegidos por los apóstoles para ayudarlos en la misión de llevar el Anuncio de la Buena Nueva del Evangelio, cuando la primera Comunidad de creyentes aumenta en Jerusalén. 

        El autor siguiendo la lectura del Libro de los Hechos presenta la escena en un descampado, a las afueras de la ciudad de Jerusalén, ciudad que queda representada en este lienzo por las murallas que aparecen al fondo. Esteban de rodillas, tan sólo cubierto por un manto rojo, símbolo de la sangre de su martirio, junta las manos, orando al cielo, mientras los soldados que van a lapidar al Santo, preparan sus piedras, y profieren insultos y amenazas al Diacono. Un perro, símbolo de la fidelidad, aparece junto al Santo, queriendo, el autor hacer, aún más manifiesta la fidelidad de Esteban a Dios Padre. En el centro de la escena, junto a unos soldados aparece un hombre, ricamente vestido, con un traje blanco, que es Saulo de Tarso, futuro San Pablo, que con su postura aprueba la escena que sus ojos están contemplando. Dos soldados aparecen en primer plano contemplando la escena. 

sábado, 25 de abril de 2015

SAN JOSÉ. IGLESIA DEL MONASTERIO DE SANTA CLARA LA REAL DE MURCIA.


Imagen.- San José y el Niño.
Autor.- Francisco Salzillo.
Fecha.- Entre 1.732 y 1.735
Lugar.- Retablo de la Tercera Capilla del Evangelio del Real Monasterio de Santa Clara de Murcia.

      Sin duda la devoción a San José, tiene un gran impulso con Santa Teresa de Jesús en el siglo XVI, ella misma, en su libro de La Vida, nos habla de este culto, haciendo al padre de Jesús causante de la curación de una grave enfermedad que llevará a Teresa a las puertas de la muerte al inicio de su vida monacal en el Convento de la Encarnación de Avila. Los Conventos descalzos teresianos introducen una nueva forma de ver a San José, no sólo fisicamente, sino también en su forma concepcional, dejamos al San José que tiene al Niño Jesús en los brazos, para presentarnos un San José de pie, que camina junto al Niño Jesús. Esta nueva concepción teresiana la encontramos en casi todas las iglesias conventuales descalzos de Teresa.

         Nos encontramos ante una talla de madera, menor del natural, que siguiendo el modelo carmelita desscalzo nos presenta a San José de pie, caminando, mientras tiene con su mano derecha sujeto al Niño Jesús que camina a su lado. San José en su mano izquierda llevaría una vara o bastón, desgraciadamente desaparecido. San José, no es un hombrea anciano, sino todo lo contrario es un hombre maduro, casi joven, Con el cabello y la barba morena, El murciano deja en la figura la huella que veremos posteriormente en todas sus obras. Tanto en la túnica del Padre, como en la del Niño, vemos la apertura que nos permite ver una túnica o prenda interior blanca, que se repetria en innumerables esculturas de Salzillo. También vemos el poderoso trabajo de Salzillo con los dorados, tanto en la túnica de San José, como en la del Niño y en el manto del Padre. La dulzura queda reflejada en los rostros del Carpintero y de su Hijo. Las miradas se hacen compenetradoras. El Niño mira al Padre y este mira al Niño, mientras con confianza camina Jesús guiado por su padre. 

sábado, 18 de abril de 2015

EL MARTIRIO DEL APÓSTOL SANTIAGO


Imagen.- Martirio de Santiago Apostol
Autor.- Francisco de Zurbaran.
Fecha.- Hacía 1.640
Técnica.- Oleo Sobre tela.
Lugar donde se encuentra.- Museo del Prado de Madrid.

      Santiago fue uno de los tres discípulos que más cerca estuvo de Jesús, junto a Pedro y a Juan fue testigo de algunos de los momentos más importantes de la vida de su Maestro: Transfiguración, milagros, y la noche de la Pasión, en el Huerto de los Olivos, fue uno de los elegidos por Jesús para ser testigo de la Agonia de Jesús en el Huerto de los Olivos. Santiago es el primer apóstol, tras Pentecostes, en dar testimonio con su vida de Jesús, fue en Jerusalén, durante la primera persecución dictada por el Rey Herodes contra los seguidores del Nazareno, tal y como queda reflejado en el Libro de los Hechos de los Apóstoles. Hasta aquí los datos que tenemos de Santiago recogidos en el Nuevo Testamento. La leyenda situa al Apostol en España, siendo él el primer predicador del Evangelio en esta tierra. 

       En el año 1.636, Francisco de Zurbaran va a recibir el encargo de realizar una serie de lienzos para un nuevo retablo de la Iglesia de Nuestra Señora de la Granada de la localidad de Llerena (Badajoz) que pertenecía a la Orden de Santiago. En el siglo XIX este retablo fue sustiuido por otro, ya que el nuevo gusto artístico hacía que él realizado por Zurbaran fuera considerado poco hermoso para el gusto de la época. En este siglo lo encontramos en el Museo español de Luis Felipe de Orleans de Paris, de donde paso a una colección particular, en 1.988 fue adquirido por el Museo del Prado de Madrid. 

        Nos encontramos ante una obra de plenitud de Zurbaran. Narra el momento en el que el Apostol es martirizado, inspirado, según algunos estudiosos del arte en estampas de Anton Wieric y Durero. El autor muestra en su obra llena de dramatismo, sino que más bien, prefiere crear una obra meditativa y serena, que logra gracias una composición lateral. En él, vemos, en primer plano, al Apóstol Santiago, arrodillado, mientras un sayón, coge su pelo, y en su mano derecha, elevada al cielo, amenzante, sujeta la espada con la que Santiago va a ser martirizado. Como espectadores aparece el Rey Herodes y su sequito.