domingo, 29 de noviembre de 2015

SAN FRANCISCO DE BORJA DE NICOLAS DE BUSSY


Imagen.- San Francisco de Borja,
Autor.- Nicolas de Bussy.
Técnica.- Esculura de madera Policromada.
Fecha.- Hacía 1.695
Lugar.- Museo de Bellas Artes de la ciudad de Murcia.

      Francisco de Borja era miembro de una de las familias más importantes del Reino de Aragon, que dio a la Iglesia dos papas. Alejandro VI, compra para uno de sus hijos el Ducado de Gandía. Una descendiente del tercer duque de Gandía se casa con un hijo natural del Rey Fernando VI de Aragon, el Rey Católico, del matrimonio nacerá Francisco. Miembro de la Corte del Rey Carlos I, Casado y con ocho hijos, Francisco ocupa diversos cargos en la Corte castellana. A la muerte de su padre, recibe el Ducado de Gandía. Francisco es un hombre muy religioso, que dedica las horas que su vida en la corte, le dejan libres a la oración. Encargado de llevar los restos de la Reina Isabel de Portugal a Granada, es en este momento cuando Francisco recibe una fuerte llamada a la vida religiosa, ante los restos de la Reina, descompuestos por el calor y el camino. Francisco afirma que no volverá a servir a señor que pudiera morir. Entra a formar parte de los jesuitas. Una de las características de San Francisco de Borja, es sin duda, su busqueda de la humildad alejándose constantemente de las glorias de este mundo.

      Nicolás de Bussy es un escultor de origen aleman que llega a España en el año 1.662, formando parte del taller de Tomás Sanchis en Valencia. Escultor de la Casa Real Española, realizo obras para multitud de localidades de las provincias de Valenica, Alicante y Murcia, profundamente religioso y con gran espiritualidad, que le sirvió de inspiración para su obra. Es considerado como uno de los padres o introductores del Barroco en Murcia. En su obra se aprecia su influencia italiana, especialmente desde su paso por la corte Real, donde pudo estudiar las esculturas italianas de la Casa Real Española. Al mismo tiempo encontramos influencia italiana en sus obras, en especial en la gran expresividad con la que dota el escultor a las manos de sus obras.

           Nicolas Bussy recibió la ejecución de una imagen de San Francisco de Borja para la iglesia de San Juan de Dios de la ciudad de Murcia en los últimos años del siglo XVII. Que concluye en torno al año 1.695 y que en la actualidad podemos contemplar en el Museo de las Bellas artes de Murcia.

       Nos encontramos ante una talla de madera policromada, de un tamaño menor al natural. Representa a San Francisco de Borja, de pie, con una calavera coronada en su mano izquierda, que observa con sorpresa y dolor, recordando la escena de la conversión del Santo, al contemplar el cadáver de la Reina Isabel, a su llegada a la Catedral de Granada.

         San Francisco de Borja tiene la cabeza ladeada hacía el lado izquierdo de su cuerpo, donde se encuentra con la calavera, en la cabeza encontramos alguno de los rasgos característicos de la obra de Nicolas de Bussy, en su frete abultada, En el rostro el escultor logra encontrar y mostrar toda la vida interior del Santo, la sorpresa ante la descomposición del Cuerpo, que se manifiesta en la boca abierta, en la que podemos contemplar no sólo los dientes superiores, sino también su lengua y en los ojos abiertos abiertos, excesivamente abiertos que reflejan toda la incredulidad del paso rápido de la vida para el hombre, reproduciendo en esa mirada, algo propio del misticisimo español, la fugacidad de la vida humana y la eternidad de la vida junto a Jesús. Sin duda, y a pesar de que San Franicsco no es presentado como un noble, sino como un sacerdote de la Orden de los Jesuitas, está pensando aquello que dejabamos escrito al inicio de esta entrada y que pronunció el Santo.: "No volveré a servir a ningún Señor que se me pueda morir".

        Otra de las características de Bussy la encontramos en las manos de San Francisco de Borja, donde nos encontramos un fino modelaje de la mano, de sus dedos, talladas al detalle, lo que podemos comprobar en la ejecución de las uñas, perfectamente realizadas.

          San Francisco viste el hábito negro de los jesuitas, el autor dota a este de amplios volúmenes, pero con unos pliegues naturales, que dan a la imagen gran naturalidad. 
     
          El autor policroma su figura con tonos oscuros en el vestido y cetrino en las partes carnosas de la imagen, lo que ayuda a aumentar el dramatismo de esta escultura, que sin duda, es una de las mejores del barroco español y una de las más desconocidas del mismo.

sábado, 28 de noviembre de 2015

SAN MATEO


Imagen.- San Mateo
Autor.- Pedro Berruguete
Fecha.- 1.530 - 1.535
Técnica.- Temple sobre Tabla.
Lugar.- Pedrela del Altar Mayo de la Catedral de Avila (Expaña)

     En el año 1.499, Pedro Berruguete comienza la ejecución del Altar Mayor de la Catedral del Salvador de la ciudad de Avila. Berruguete realiza el proyecto del Altar y los temas que debía contener. Comenzando la ejecución de la pedrela, donde junto a los Padres de la Iglesia va a colocar a los cuatro Evangelistas. Siendo ese San Mateo el Evangelista que Berruguete va a ejecutar para este encargo. Convirtiendo este retablo en uno de los más importantes del Renacimiento español y sin duda, el más importante de Avila.

        La tradicción de la iglesia ha querido ver en Leví, el publicano, recaurador de impuestos; al Evangelista Mateo, este se convertiría al Señor, después de encontrarse con él. En las listas de los Apostoles unas veces es nombrado como Mateo, mientras que en otras es nombrado como Leví. De nuevo, la tradicción le señala como autor de uno de los Evangelios Sipnóticos, el primero, que junto con el de Lucas, son los dos únicos que nos dan detalles de la infancia del Jesús, Niño.

       Tradiconalmente, la iconografía religiosa cristiana nos ha presentado al Evangelista Mateo junto a un hombre alado o un ángel, esta imagen ha sido asignada por la lectura del Libro del Apocalipsis, donde se supone que el tercer nombrado como un hombre correspondería al Evangelio de Mateo, tambien estaría mencionado por el Profeta Ezequiel en el capítulo primero, versículo diez de su libro de las profecías. Pero el hombre representa el comienzo del Evangelio de Mateo, recordemos que en el Capítulo Primero de su Evangelio, Mateo nos transmite una Genealogía de Jesucristo, que nos presenta Jesús como el Hombre esperado por el Pueblo de Israel. Toda esta simbología de Mateo quedo fijada por San Jerónimo, junto al que quiso que apareciera en la pedrela de la Catedral de Avila Berruguete.

      Pedro Berruguete es considerado por los estudiosos del arte español, como el primer pintor renacentista de España, en todas sus obras podemos apreciar como a un estilo flamenco, le dota de elementos característicos del nuevo movimiento artístico, del renacimiento. El San Mateo de la Pedrera del Retablo Mayor de la Catedral de Avila, esta inscrito en la última etapa de la vida de Pedro Berruguete, ya que no puede completar el encargo del Retablo mayor de la Catedral de Avila, pues muere cuando tiene sólo pintado la pedrera y algúna de las obras correspondientes a la etapa de la Pasión del Señor.

      Berruguete enmarca a su Mateo en un arco de angrelado, del que queda fuera la figura del hombre que simboliza su Evangelio. Es representado caminando por un camino que se pierde en un fondo dorado, que nos hace recordar el fondo utilizado en el arte ortodoxo para los Iconos. Un fondo dorado, sin ninguna estructura arquitectónica, que aleja el cuadro del inicio del renacimiento, del que hemos hablado en esta entrada de Berruguete. Para Berruguete en esta obra, como en muchos de sus retratos de santos lo importante aquí no es el entorno de la figura, sino la figura en sí, una imagen que hace al hombre entrar en su alma y mirar la imagen, mientras ora ante ella.

        Mateo se nos presenta como un hombre maduro, en la plenitud de su vida. acompañado por un ángel niño, que ayuda al Evangelista a sostener el peso del Evangelio que esta escribiendo. Parece un hombre cualquiera, al que sólo distingue su santidad, el halo que rodea su cabeza. Berruguete para esta pintura usa una gama de colores grises, que contrastan con el dorado del fondo del cuadro. Grises que usa tanto para las vestiduras de Mateo como del Ángel, al que representa, sin alas como suele ser habitual en la historia del arte, sino como un niño, a punto de abandonar la infancia y entrar en la adolescencia, de cabellos rubios, recogidos en la parte de atrás de su cabeza en una coleta. Entre los dos personajes no hay ningún tipo de relación, ninguno de los dos se mira, el evangelista está sumido en su escritura, en los recuerdos de Jesús que están siendo plasmados en su Evangelio, mientras el Niño como una presencia eterea, que el Santo no ve, le ayuda a sujetar el Evangelio que el Santo escribe.

     

miércoles, 18 de noviembre de 2015

SAN HUGO EN EL REFECTORIO


Imagen.- San Hugo en el Refectorio
Autor.- Francisco de Zurbaran
Fecha.- 1.650
Técnica.- Óleo sobre lienzo.
Lugar donde se Conserva.- Museo de Bellas Artes de la ciudad de Sevilla (España)

     En las afueras de Sevilla, en una isla se alzaba el Monasterio de Santa María de la Cueva, conocido popularmente como el Monasterio de la Cartuja, que desde finales del siglo XV se establece en el una comunidad de la orden de Cartujos, por lo que el monaterio popularmente va a recibir el nombre con el que, hoy es conocido: La Cartuja. Al realizarse las nuevas obras por parte de los Cartujos en este monasterio, encargan al Zurbaran para decorar la sacristía una serie de lienzos: la Virgen de la Misericordia, San Bruno, el Papa Urbano II y San Hugo en el Refectorio.

        En el año 1.596 aparece en la ciudad de Valencia un libro titulado Vida del Seráfico Padre San Bruno, del patriarca Fray Juan de Madariaga. En él se recoge, que la primera comunidad de Cartujos, se alimentaban de las limosna que recibían. Uno de los principales benefactores de aquella primitiva comunidad cartuja fue san Hugo, obispo de Grenoble, un domingo, vísperas de Carnestolendas, envío a aquella comunidad una porciones de carne. Losfrailes al ver aquel regalo, comenzaron a discutir entre ellos si podrían comer aquello o no. De pronto la comunidad religiosa se quedo dormida, sueño que duro los cuarenta días, que duran la cuaresma. El Jueves Santo de aquel año, San Hugo decide visitar el monasterio. El día de antes, miercoles santo, envía un paje al monasterio, entra y encuentra a los frailes dormidos en el refectorio y la carne sobre los platos, el paje vuelve al lugar, donde se encontraba el obispo e incredulo, envía otros dos pajes al monasterio, que encuentran lo mismo. Entonces Hugo decide ir el mismo al monasterio. Al entrar en el refectorio encuentra como los frailes, poco a poco se van despertando. San Hugo se enoja con aquellos frailes por pretender comer carne en tan santos días, cuando la Iglesia prohibe este alimento. Los frailes sorprendidos preguntan que día es, para ellos sigue siendo aquel domingo, Hugo toca la carne y sorprendido ve como esta se va convirtiendo en ceniza. Los frailes muestran su alegría al descubrir que el Señor les ha librado de comer aquella carne, que fue objeto de su discusión.

         Este momento es el que elige la comunidad cartuja de Sevilla para encargar que pintara Francisco de Zurbaran. Zurbaran va a ejecutar una, de las obras maestras, del arte español. Ante un mesa en forma de L, cubierta con un mantel blanco, y en la que están dispuesta el ágape de los frailes, se encuentran sentados estos, delante de la mesa, San Hugo, comprobando la carne y el Paje. Tras ellos una pared, casi sin profundidad, en la que destaca un cuadro que representa, seguramente, un cuadro que representa a la Virgen María con el Niño en brazos y San Juan Bautista a su lado, como protectores de la Orden Cartuja;  y una puerta, con arco, que se abre a la ciudad. El cuadro apenas tiene profundidad, no interesa a Zurbaran, lo verdaderamente importante para el autor son los rostros que pinta, Zurbaran es un gran maestro retratando rostros, además la escena que representa se puede identificar facilmente, siguiendo los consejos dados por la Contrarreforma católica, el arte, una vez más se convierte en instrumento de educación para el pueblo.

         La tensión que viven aquellos frailes queda reflejado en el rostro de los personajes, rostros somnolientos, que acaban de despertar del sueño, y contemplan asombrados la escena, como la carne se va convirtiendo en ceniza al ser tocada por el dedo de San Hugo, que tambien mira sorprendido la escena. Rostros alejados del manierismo y muy próximos al naturalismo, una de las características de Zurbaran.

           Sobre cada mesa, como hemos dicho ya en esta entrada, se encuentran delante de cada fraile una escudilla con la carne y otra con unas rebanadas de pan, dos jarras de barro completan la mesa. Siendo una verdadera muestra de naturalezas muertas o bodegones, dentro del cuadro, de los que Zurbaran es un gran maestro. Estos productos son tratados con gran detallismo por el pintor. Las jarras de color blanco y azul, llevan el escudo del Obispo Hugo y de la orden Cartuja, siguiendo el modelo talaverano, que se muestra más claramente en un bol blanco y con flores que se encuentra en el eje de la L de la mesa. En cada plato que sigue el mismo modelo que las jarras y el bol, es decir el modelo talaverano encontramos un pedazo de carne que parece recien cocinado, tras ellos, sobre una servilleta de blanco lienzo descansa una hogaza de pan, apareciendo sólo dos cuchillos: uno en el centero de la mesa y otro tras la figura de San Hugo.

         En la pared, Zurbaran recurre para completar la escena, a un tema muy barroco: Un cuadro dentro de otro cuadro. En este caso, como hemos apuntado se representa a la Virgen María sentada, mientras San Juan Bautista, al otro lado, sentado tambien contempla a María. Probablemente Zurbaran haya representado aquí un descanso en la Huída de la Sagrada Familia a Egipto, en el que no aparece la figura de San José; mientras que san Juan es presentado como un penitente, en este cuadro el autor quiere dar al que la contempla, en especial a los monjes de la Cartuja de la ciudad de Sevilla una lección. El fraile debe aceptar la penitencia por muy grande que fuera, y para ello debe poner sus ojos en aquellos santos que como a ellos se les ha propuesto sacrificios, que han sabido aceptar.

          El color predominante es el blanco, en distintos matices: el blanco del hábito de los frailes y que aparece en la figura de San Hugo, o el blanco del mantel de la mesa. Frente a estos blancos contrastan los colores usados en el cuadro de la pared: los ocres de la tierra y del vestido de San Juan, los colores rojizos en los vestidos de la Virgen María y de San Juan.

miércoles, 21 de octubre de 2015

SAN GREGORIO MAGNO - GOYA


Imagen.- San Gregorio Magno.
Autor.- Francisco de Goya y Lucientes.
Fecha.- 1.795 - 1.799 
Técnica.- Oleo sobre Lienzo
Lugar donde se encuentra.- Museo Romántico de Madrid (España)

      Entre 1.796 y 1.799, Francisco de Goya va a pintar cuatro grandes cuadros, en los que representa a los cuatro Grandes Padres de la Iglesia Católica: San Agustín de Hipona, San Gregorio Magno, San Ambrosio de Milan y San Jeronimo de Estridon. Goya vive en esa época, podríamos decirlo su mayor esplendor artístico, es disputado por las casas de la aristocracía española del momento para pintar retratos de sus miembros: Los Alba, los Chinchón, La Casa Real, incluso artistas y toreros posan para los lienzos del aragones, pero sin olvidar su pintura religiosa, a la que pertenece los frescos de la Iglesia de San Antonio de la Florida de Madrid, y una de las grandes obras comenzadas en esta época: La serie de los Caprichos, llenos de sombras, de apariciones, en las que crítica el pensamiento de su época.

       No sé sabe quien encargo esta serie de los Santos Grandes Padres de la Iglesia. Para algunos autores este pudo ser pintado durante la estancia de Goya en la ciudad de Sevilla, ya que en este cuadro se puede apreciar una gran influencia de Murillo. Lo cierto es que en las primera mitad del siglo XIX, la serie se fragmenta y los cuadros son destinados a distintas pinacotecas o museos. 

       Goya nos presenta a San Gregorio sobre un fondo neutro, casi en penumbra, que permite destacar la figura del Santo. Un fondo, en el que no aparecen los símbolos hagiográficos con los que la tradicción pictórica ha querido representar a este Santo. Lo que nos permite fijar la atención en el protagonista del lienzo, realzando, al mismo tiempo el valor escultórico de la imagen.

       San Gregorio aparece sentado, en una posición casi lateral, un grueso libro sobre sus rodillas, en el que está escribiendo con una pluma, Vistiendo una amplia y pomposa capa pluvial, En su capeza, la tiara papal. Los ropajes blancos y ricamente ornados con dorados destacan sobre el fondo neutro, del que hablabamos anteriormente, destacando en ellas ricos matices de luz, que Goya ha querido concentrar en esta parte de la figura, pinceladas, casi impresionistas, rápidas, aplicando toques de color que conforman los bordados de la capa pluvial, la tiara y el bordado de los zapatos del mismo, donde Goya pinta una cruz roja, simbolo del Pontifice. 

      Goya fija toda la luz en el rostro de San Gregorio, que marca el centro de la composición piramidal del retrato, nos presenta toda la personalidad del Papa, a traves de su gesto, de su mirada, concentrada en la escritura, sobre el libro las manos fuertemente cerradas. Mientras continua la escritura de su obra. 

martes, 20 de octubre de 2015

LAS LÁGRIMAS DE SAN PEDRO


Imagen.- Las Lágrimas de San Pedro.
Autor.- Francisco de Gómara
Fecha.- 1.909
Técnica.- Talla de Madera Policromada.
Lugar de Culto.- Iglesia de San Francisco de la ciudad de Astorga (León - España)

      La noche de Jueves Santo, del primer Jueves Santo, se vivieron en aquella ciudad de Jerusalén momentos amargos para todos aquellos que rodeaban a Jesús de Nazareth. Uno de aquellos hombres, Pedro, vivió un momento duro, por tres veces negó conocer a su Maestro, pero dice el Evangelio, que una mirada de este lo desarmo, hasta el punto de llorar. A lo largo de la historia, muchos autores han querido plasmar en sus obras este momento de la Pasión de Cristo, el Amigo, se da cuenta de lo que ha hecho y arrepentido llora.

        A comienzos del siglo XX, la ciudad de Astorga quiere dar un nuevo impulso a sus semana santa, se crean en ese periodo nuevas cofradías de penitnecia, y se reorganizan otras, que habían pasado o estaban pasando un dificil momento, el caso de la Cofradía de la Vera Cruz, en el Año 1.909 la Hermandad de la Vera Cruz comienza a organizar una nueva procesión en esta ciudad castellana: la de los Pasos que se celebrara en la Tarde del Jueves Santo, por lo que se deciden adquirir nuevos pasos, para ello acuden a distintos imagineros: en Barcelona a Francisco P. Gomara y al valenciano José Romero. Una idea tiene clara aquella junta y es dotar la procesión de ese día con una imagen que hasta entonces no existía y que sí exisite en otras semanas santas castellanoleonesas. Las Lágrimas o el Arrepentimiento de San Pedro. Para completar, como ya hemos dicho, el relato evangélico, con escenas y los personajes que participaron en la Pasión del Señor.

       La imagen de San Pedro es de madera policromada, realizado en 1.909 por Francisco P de Gómara y que saldría el Jueves Santo de aquel año o el de 1.910 por primera vez a las calles de Astorga, acompañando a los pasos de la Oración del Huerto, la Cruz Verde, y el Prendimiento, estuvo desfilando este día, hasta el año 1.963, cuando la Procesión de los Pasos desaparece de la semana santa. Incorporandose el paso a la Procesión del Santo Entierro en la noche del Viernes Santo.

         San Pedro aparece genuflexionado, con la rodilla izquierda apoyada en la tierra, mientras que el píe derecho pisa el suelo y dobla la rodilla de esta pierna. Las manos cruzadas, unidas en el pecho, transmitiendo un gran dolor, en una de las manos, las llaves que le fueron entregadas por Jesús, junto al lago de Galilea y que nos recuerdan la primacía de este apóstol, sobre el resto de sus compañeros. La cabeza alzada al cielo, donde se pierde una mirada, llena de arrepentimiento, llena de dolor, la boca entreabierta, como alzando al cielo una petición, transmitiendo el dolor que el autor ha querido que la persona que se parada ante ella sintiera en esa Noche de Pedro.

viernes, 9 de octubre de 2015

SALOME CON LA CABEZA DE SAN JUAN


Imagen.- Salomé con la Cabeza de San Juan Bautista
Autor.- Bernardo Luini
Técnica.- Óleo sobre tela.
Lugar donde se conserva.- Museo de las Bellas Artes de Boston (Estados Unidos)

     El Rey Herodes mantenia una relación con Herodías, la esposa de su hermano Filipos. Juan, en el Río Jordán, en su predicación, había censurado esta relación. Herodías obliga al monarca judío a detener al Profeta del Jordan. Durante una fiesta, Herodías hace bailar a su hija Salomé ante los invitados del Rey, todos, según los relatos evangélicos de Mateo y Marcos; quedan prendados de aquella muchacha y admirados por su baile. El monarca ofrece a la princesa cualquier regalo, y esta incitada por su madre pide la cabeza de Juan. Herodes, muy a su pesar, ordena la decapitación del Profeta del Jordan, como nos transmiten estos dos evangelistas y San Lucas. Ninguno nos da el nombre de la princesa. Es el historiador romano del siglo I Flavio Josefo quien nos da a conocer el nombre de aquella mujer: Salomé. Otras fuentes que nos hablan de Salomé es el Codex Sinopensis, un evangelio del siglo IV el que nos da nuevos detalles de la fiesta de Herodes.

     A lo largo de la historia, sobre todo a partir del siglo XI, muchos artistas se han inspirado en esta historia para plasmarla en sus obras, encontrando en pintura, escultura, libros e incluso en la opera, la escena del sexual baile de Salomé y la posterior muerte de Juan el Bautista.

      En este cuadro ejecutado en el siglo XVI en Italia, nos presenta, en primer termino que sostiene en su mano derecha una bandeja de plata, sobre la que el verdugo coloca, aún, empuñando su espada; la cabeza de San Juan Bautista.

        El autor de esta obra es Bernardo Luini, pintor italiano de la escuela de Leonardo Da Vinci, con el cual se confunden algunas de las obras del discípulo. En este, Salomé con la Cabeza de San Juan, Bernardo, a pesar de sostener la bandeja de plata, donde descansará la cabeza de San Juan, la aparta, vuelve la mirada al verdugo, incluso no mira fijamente, sino que mira, un poco apesadumbrada, encontrando en sus ojos, una de las características, de este pintor italiano: los ojos ligeramente estrábiscos, lo que ha dio, en la historia del arte, en conocerse como "luinescos". Salomé, es presentada como una joven de la alta sociedad de su tiempo, vestida con un vestido, de amplio escote, que llama la antención del espectador por su color verde y naranja, colores vivos, que se confrontan con el pálido tono de la cabeza de San Juan, que a pesar del martirio no ofrece signo de dolor en su rostro, más bien nos transmite una gran paz. El autor completa su obra con un rico collar y una rica diadema que nos recuerda la realeza de la princesa Salomé. 

martes, 4 de agosto de 2015

REFLEXIÓN SOBRE SAN BERNABÉ DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI



     "Bernabé", que significa "hijo de la exhortación" (Hch 4, 36) o "hijo del consuelo", es el sobrenombre de un judío levita oriundo de Chipre. Habiéndose establecido en Jerusalén, fue uno de los primeros en abrazar el cristianismo, tras la resurrección del Señor. Con gran generosidad vendió un campo de su propiedad y entregó el dinero a los Apóstoles para las necesidades de la Iglesia (cf. Hch 4, 37). Se hizo garante de la conversión de Saulo ante la comunidad cristiana de Jerusalén, que todavía desconfiaba de su antiguo perseguidor (cf. Hch 9, 27). Enviado a Antioquía de Siria, fue a buscar a Pablo, en Tarso, donde se había retirado, y con él pasó un año entero, dedicándose a la evangelización de esa importante ciudad, en cuya Iglesia Bernabé era conocido como profeta y doctor (cf. Hch 13, 1). 

       Así, Bernabé, en el momento de las primeras conversiones de los paganos, comprendió que había llegado la hora de Saulo, el cual se había retirado a Tarso, su ciudad. Fue a buscarlo allí. En ese momento importante, en cierta forma, devolvió a Pablo a la Iglesia; en este sentido, le entregó una vez más al Apóstol de las gentes. La Iglesia de Antioquía envió a Bernabé en misión, junto a Pablo, realizando lo que se suele llamar el primer viaje misionero del Apóstol. En realidad, fue un viaje misionero de Bernabé, pues él era el verdadero responsable, al que Pablo se sumó como colaborador, recorriendo las regiones de Chipre y Anatolia centro-sur, en la actual Turquía, con las ciudades de Atalía, Perge, Antioquía de Pisidia, Iconio, Listra y Derbe (cf. Hch 13-14). Junto a Pablo, acudió después al así llamado concilio de Jerusalén, donde, después de un profundo examen de la cuestión, los Apóstoles con los ancianos decidieron separar de la identidad cristiana la práctica de la circuncisión (cf. Hch 15, 1-35). Sólo así, al final, permitieron oficialmente que fuera posible la Iglesia de los paganos, una Iglesia sin circuncisión: somos hijos de Abraham solamente por la fe en Cristo.

      Los dos, Pablo y Bernabé, se enfrentaron más tarde, al inicio del segundo viaje misionero, porque Bernabé quería tomar como compañero a Juan Marcos, mientras que Pablo no quería, dado que el joven se había separado de ellos durante el viaje anterior (cf. Hch 13, 13; 15, 36-40). Por tanto, también entre los santos existen contrastes, discordias, controversias. Esto me parece muy consolador, pues vemos que los santos no "han caído del cielo". Son hombres como nosotros, incluso con problemas complicados. La santidad no consiste en no equivocarse o no pecar nunca. La santidad crece con la capacidad de conversión, de arrepentimiento, de disponibilidad para volver a comenzar, y sobre todo con la capacidad de reconciliación y de perdón. 

      De este modo, Pablo, que había sido más bien duro y severo con Marcos, al final se vuelve a encontrar con él. En las últimas cartas de san Pablo, a Filemón y en la segunda a Timoteo, Marcos aparece precisamente como "mi colaborador". Por consiguiente, lo que nos hace santos no es el no habernos equivocado nunca, sino la capacidad de perdón y reconciliación. Y todos podemos aprender este camino de santidad. 

       En todo caso, Bernabé, con Juan Marcos, se dirigió a Chipre (cf. Hch 15, 39) alrededor del año 49. A partir de entonces se pierden sus huellas. Tertuliano le atribuye la carta a los Hebreos, lo cual es verosímil, pues, siendo de la tribu de Leví, Bernabé podía estar interesado en el tema del sacerdocio. Y la carta a los Hebreos nos interpreta de manera extraordinaria el sacerdocio de Jesús.

BENEDICTO XVI. Audiencia Pública de los Miercoles, 31 de enero de 2.007

miércoles, 22 de julio de 2015

SANTA MARÍA MAGDALENA


María Magdalena.
Autor.- Francesco Bacchiaca
Fecha.- 1.540 - 1.545
Lugar donde se encuentra.- Palacio Pitti de Florencia.

      María Magdalena es uno de los personajes del Nuevo Testamento, que más ríos de tinta ha hecho correr, que encontramos en multitud de cuadros y esculturas. María Magdalena aparece en muy contadas ocasiones en el Evangelio. Muchos quieren ver en ella a la Pecadora de la que Jesús saca siete demonios. Es la hermana de Lázaro y de Marta, amigos de Jesús en Betania. El Viernes Santo, María Magdalena es una de las muejres que está junto a la Cruz del Señor, y el Domingo, para Mateo, Marcos y Lucas, es una de las mujeres que van al Sepulcro; mientras para Juan es la primera mujer en llegar al Sepulcro, convirtiéndose en la primera testigo de la Resurrección del Señor. Luego, su imagen se desvanece por los caminos de la leyenda hasta nuestros días.

      A María Magdalena, se la suela representar con un bote de perfume en sus manos, recordando la escena del Evangelio en el que, durante una cena, una mujer, trae un rico perfume, que había comprado con los ahorros de toda su vida, rompe y limpia con él al Maestro de Nazareth. Gesto que parece que hubiera adelantado o propiciado la traición de Judas, al no ser capaz de entender como se gastaba esa cantidad de dinero en Jesús. Pero María Magdalena, aperece de nuevo, portando perfumes, camino del Sepulcro, la mañana del Domingo de Resurrección para acabar lo que no se pudo concluir, por ser vísperas de la Pascua, la tarde del Viernes Santo.

      Francesco Bacchiacca nos presenta en esta obra a María Magdalena, como una cortesana del siglo XVI, ricamente vestida, siguiendo la moda de su siglo, alejada de la ropa que vestiría la Santa en el siglo I de nuestra Era. Sobre un fondo verde, sin adornos, destaca la figura de la Santa, vestida con fuertes colores, destacando por encima de todos el rojo de su vestido. María aparece con un complicado peinado de moños y moñetes, recogidos en el centro de la cabeza con un rico broche, donde de nuevo encontramos en el centro el color rojo del vestido. Sus cabellos marrones, caen sobre su rostro, Su mirada se dirige timida, insinuante hacía el espectador, pareciendo jugar con él. El vestido de mangas largas esta adornado en el cuello y mangas con trozos de piel, que nos recuerdan el vestido con el que la Santa suele ser representada habitualmente, y que nos recuerda su etapa penitencial.  Debajo del vestido rojo, encontramos otro vestido blanco, ricamente ornado en el cuello y que descubrimos en el corte que Francesco Bacchiacca realiza en el codo, siguiendo la moda femenina de este siglo.

      Y en lass manos de la Magdalena, encontramos un gran jarro de alabastro, sin adornos, jaspeado, tapado, donde la santa llevaría el perfume. El retrato no llama a la devoción, más parece el retrato de una dama que de una santa, sino fuera por la aureola que el autor pinta en la cabeza de la Santa.  



martes, 7 de julio de 2015

SAN BERNABÉ,. BIOGRAFÍA, SIMBOLOS, ORACIÓN Y FESTIVIDAD


San Bernabé.
Arenas de San Juan (Ciudad Real)

Pequeña biografía de San Bernabé

      Bernabé no era uno de los doce hombres que Jesús eligió para ser sus discípulos, pero la Iglesia en la actualidad le considera como un Apostol, como ocurre con San Pablo. Por la misión de evangelizador que recibió del Espíritu Santo.

      Nacio en Chipre, judio de la tribu de Leví, su nombre no era Bernabé, sino José, José vende sus propiedades y las pone en manos de los Apostoles del Señor, tal y como se narra en el capítulo cuarto del Libro de los Hechos de los Apóstoles, es fruto de su conversión, recibiendo el nombre de Bernabé, que significa: "Hombre esforzado". El mismo libro le define como: "Un buen hombre, lleno de fe y del espíritu Santo", en el capítulo 11,24.

      Junto a Pablo recibe de los apóstoles la misión de llevar el Evangelio de Jesús de Nazareth a Antioquia y de la custodia de la fe en Cristo de los neófitos.La predicación en Antioquia según el libro de los Hechos fue un verdadero éxito. En Antioquia se nombra a los seguidores del Nazareno, por pirmera vez Cristianos, es decir seguidores de Cristo - Jesús de Nazareth. Tras la misión de Antioquia, Bernabé y Pablo reciben una nueva misión, en la que van a ser acompañados por un joven, llamado Juan Marcos, que se convertirá en el Evangelista Marcos y que tuvo una relacción muy próxima con el Señor. Comienzan esta nueva etapa en su predicación en Seleucia, de allí se trasladan a Chipre, patria de Bernabé, a la ciudad de Salamina y de esta a Pafos, donde no sólo predicaran la Nueva Buena, sino que su predicación estará acompañada por obras, en este caso por el milagro de la Curación del procónsul romano Sergio Paulo, realizada por Pablo. En Perga, ciudad de Panfilia, el grupo se rompe y Juan Marcos abandona a Pablo y Bernabé que continuan su viaje hasta Iconium en Licaonia, donde comienzan a probar el cáliz del martirio, el mensaje de Jesús no es bien recibido en esta ciudad, y los dos apóstoles están a punto de morir lapidados, apedreados. En Listra, vuelven a sentir el sabor del triunfo, un paralítico les es presentado, y Pablo lo cura. Los habitantes de la ciudad piensan que son dioses, pero ellos nunca olvidan que no son más que seguidores de Jesús de Nazareth, muerto en una Cruz en la ciudad de Jerusalén, y a quien Dios resucita de entre los muertos, al tercer día. De allí vuelven a Antioquia, recorren las comunidades por ellos fundadas, confirmando y ordenando presbíteros, pero esta vuelta a Antioquia va a producir roces insalvables entre los dos apóstoles, llegando a separarse. Bernabé vuelve a Chipre, junto a Juan Marcos. 

     A partir de este momento la leyenda y los datos se confuden. Unos dicen que murio martirizado en Salamina donde sería apedreado en el año 60 y quemado, aún vivo. Su cuerpo fue encontrado en el año 458 sobre su cuerpo llevaba un ejemplar del Evangelio de San Marcos, su compañero.

Atributos de San Bernabé

      Se representa llevando en sus manos el Evangelio de San Marcos, recordando como fue hallado y las piedras con las que fue lapidado.

Oración a San Bernabé

Dios nuestro, que después de haber infundido
en abundancia la fe y el Espíritu Santo en San Bernabé,
lo destinaste para que anunciara a los pueblos paganos
el mensaje de salvación, haz que el Evangelio de Cristo,
que el predico valerosamente, sea proclamado con
fidelidad por nuestras palabras y nuestras obras.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Amén.

Festividad de San Bernabé

      A San Bernabé, la Iglesia, le celebra cada año el día 11 de junio.


         

miércoles, 24 de junio de 2015

SAN JUAN BAUTISTA DE MARTÍNEZ MONTAÑES


Imagen.- San Juan Bautista.
Autor.- Juan Martínez Montañes
Fecha.- 1.623 - 1.624
Técnica.- Madera Policromada.
Lugar.- Convento de Santa Clara de la Ciudad de Sevilla.

   "Juan Bautista se presento en el desierto bautizando y predicando un bautismo para la conversión y el perdón de los pecados. Juan iba vestido de pelo de camello, llevaba una correa de cuero a la cintura. Juan dijo: 
     - Este es el cordero de Dios que quita el pecado del Mundo". (Marcos 1, 4 - 6. Juan 1.29)

     Martínez Montañes es uno de los grandes escultores del Barroco Andaluz, que distaba mucho de la escuela Barroca Castellana, que tanto dramatismo da a sus obras, sobre todo aquellas que nos recuerdan la Pasión del Señor. Para Montañes el arte debía transmitir a los creyentes la esperanza que debía surgir con el movimiento contrarreformista surgido en Trento. Por eso dota a sus obras de gran dulzura, sin olvidar el objetivo para el que se han concebido que no es otro que enseñar al pueblo creyente aquello que estaba escrito en los Evangelios. 

      Montañes realiza importantes trabajos para el Monasterio de Santa Clara de la ciudad de Sevilla, para un altar lateral de su iglesia esculpe una imagen de Santa María Magdalena y este San Juan Bautista. Se trata de una obra de madurez, el escultor ha desarrollado su técnica, es un gran maestro del barroco sevillano, madurez que queda plasmada en la ejecución de este San Juan Bautista.

        San Juan sigue la inconografía de Montañes. Aparece de pies, vestido como nos recuerda Marcos en su Evangelio, vestido con una túnica de pelo de camello, cubierto por un manto rojo, abundantemente policromado, descalzo, con un libro en su mano izquierda cerrado, que quiere representar el Antiguo Testamento, que se cierrra con la llegada de Jesús, simbolizado en el cordero que descansa sobre él, y que Juan señala con su mano derecha, como nos recuerdan las palabras del evangelista Juan en el comienzo del presente artículo. Montañes nos presenta un San Juan joven, a punto de entrar en la madurez, imberbe, que transmite una gran serenidad, Olvidando la simbología con las que otros autores comnpletan la iconografía del precusor: El bastón coronado en la Cruz, símbolo de su martirio, que queda reflejado en el color del manto que cubre a San Juan y la Concha con la que bautiza en el río Jordán, y de donde vendrá su nombre: Juan el Bautista. 

martes, 16 de junio de 2015

PALABRA DE SANTO



El primer paso para ser santos es desearlo. Jesús quiere que seamos santos como su Padre. Con total voluntad amaré a Dios, optaré por él, correré hacía él y lo poseeré. Pero todo depende de las palabras "quiero" o "no quiero". He puesto toda mi energía en la palabra "quiero".

BEATA TERESA DE CALCUTA 

viernes, 12 de junio de 2015

PALABRAS DE SANTO



Todo lo que hago es por Dios. 
Las alegrías El me las manda; las lágrimas, Él me las pone; el alimento por Él lo tomo, y cuando duermo por Él lo hago. 
 Mi regla es su voluntad, y su deseo es mi ley; vivo porque a Él le place, moriré cuando quiera. Nada deseo fuera de Dios. Que mi vida sea un “fiat” constante.

SAN RAFAEL MARÍA ARNAIZ, 21 de diciembre de 1.937

domingo, 7 de junio de 2015

PALABRAS DE LOS SANTOS. SAN JUAN DE LA CRUZ. LA CRUZ Y SAN JUAN


Mas vale estar cargado junto al fuerte, que aliviado junto al flaco; cuando estás cargado, estás junto a Dios, que es tu fortaleza el cual está con los atribulados; cuando estás aliviado , estás junto a ti que eres tu misma flaqueza: porque la virtud y fuerza de alma en los trabajos de paciencia crece y se confirma. 


 SAN JUAN DE LA CRUZ, Dichos de Luz y Amor, 4

lunes, 1 de junio de 2015

PALABRAS DE SANTOS. SAN JUAN CRISÓSTOMO


      La avaricia puede llegar a ser una pasión violenta, tiránica. En los ricos, cada nueva posesión enciende en ellos una llama más viva, y los que están afectados por ella son más pobres que antes. Cada vez se les enciende más el deseo y así sienten más fuerte su indigencia.

San Juan Crisostomo. Homilía 63 sobre el Evangelio de San Mateo, 

sábado, 16 de mayo de 2015

LA MUERTE DE SAN FRANCISCO JAVIER.


Imagen.- Muerte de San Francisco Javier.
Autor.- Atribuida a Ignacio Vergara.
Fecha.- Siglo XVIII
Lugar.- Sobre el Altar de la Capilla de la Virgen del Puig de la Catedral de Valencia.

      San Francisco Javier fue uno de los primeros compañeros de San Ignacio de Loyola en la Congregación de los Jesuitas. Es conocido como el Apostol de las Indias, pues allí pasó la mayor parte de su vida misionera. En 1.552, Francisco va a iniciar un nuevo viaje, pero contrae una pulmonía, que va a interrumpir sus planes misioneros. Francisco siente una gran debilidad, el 21 de noviembre de ese año, mientras esta celebrando la Santa Misa se desmaya. Aumenta la fiebre, los vómitos, la angustia. Se refugia en una humilde cabaña en la playa de Sacian, sin más compañia que un fiel compañero chino, llamado Antonio. Allí Javier espera la muerte. En el amanecer del 3 de diciembre de ese año, Francisco Javier entrega su espíritu, fallece. 

          Siguiendo las directrices marcadas por el Concilio de Trento pra frenar el avance ideológico del luteranismo, la iglesia se convierte en mecenas de numerosos artistas, se relaizan grandes obras de arte para los templos católicos, tanto en la escúltora como en la pintura, sobre todo en la primera se intenta realzar características que prendan en el corazón de los fieles, así comienzan a realizarse obras cuya temática va a ser la muerte de los santos, muertes que invitan a aceptar a los fieles su propia muerte como un encuentro con el Señor. surge en la italia Barroca y se entiende la muerte como un extasis de unión del Santo o la Santa con el Señor. 

          Siguiendo este concepto artístico el autor nos presenta el momento de la muerte de Francisco Javier, como si el autor estuviera viviendo un extasis, nos transmite el gozo del Santo ante la inminente llegada de la muerte. Francisco aparece recostado asobre un saco o humilde camastro, una mano sobre el pecho, junto con la otra abrazando la Cruz, símbolo de su labor misionera, el rostro mirando al cielo, la mirada perdida, Deseando pasar el trance para llegar a la Patria Prometida, el autor logra gran movimiento, con la postura de las piernas, con el propio cuerpo del Santo, transmitiendo la creyente un gran ansia en el momento de óbito de San Francisco Javier. 

jueves, 14 de mayo de 2015

LA MUERTE DE SAN JUAN DE DIOS


Imagen.- La muerte de San Juan de Dios.
Autor.- Alonso Cano.
Técnica.- Madera Dorada y policromada.
Fecha.- 1653 - 1657
Lugar.- Museo de San Juan de Dios de Granada.

      Tras la aparición de Lutero y la separación entre católicos y luteranos, surge en la Católica Europa el Concilio de Trento, cuya finalidad es dar respuesta desde el catolicismo a los interrogantes apuntados por las tesis luteranas. Con el Concilio surge una nueva visión del Arte, este va a ser utilizado para dar respuesta a los fieles, para sensibilizar a estos, y hasta cierto punto culpabilizarlos de los sufrimientos de Nuestro Señor y sus santos por los pecados por ellos cometidos. Pero tambien surge dentro del arte inspirado por Trento, un nuevo concepto que muchos pintores van a representar en sus obras: La muerte de los Santos, para servir de modelo a los catolicos, modelo de paciencia y de aceptación cristiana ante este trance. 

          San Juan de Dios fallece de una pulmonía en el año 1.550 a causa de una pulmonia que el santo había contraído al salvar a un chico que se estaba ahogando en el río, donde había caído al recoger leña para su hogar. San Juan de Dios muere como había vivido ayudando a los demás. Sintiendo próxima la muerte, San Juan se levanta de su lecho, se pone de rodillas en el suelo y exclama: "Jesús, Jesús, en tus manos me encomiendo" Muriendo al acabar de pronunciar estas palabras.

           Alonso Cano nos presenta a San Juan en el momento en el que sale de su lecho, toma un crucifijo en sus manos y acepta la muerte. El rostro de San Juan muestra la palidez de la inminente muerte, al igual que las manos, Destaca sobre el fondo negro ese rostro y esas manos, mientras el crucifijo aunque emerge de las tinieblas no muestra claridad alguna, más bien podriamos decir que se haya en semipenumbra. El santo viste el hábito de la orden por el fundada, mientras dos angelitos sobre la cama portan uno: el bastón del pastor y el otro la santidad ya lograda por Juan de Dios. 

miércoles, 13 de mayo de 2015

SAN PEDRO REGALADO, PATRON DE LOS TOREROS

      Muy de mañana, se abre la puerta del Convento franciscano de El Abrojo muy cerca de la localidad de Laguna de Duero en la provincia de Valladolid. Del convento salen dos frailes, Pedro y un compañero. Eran las fiestas de Laguna de Duero, y la tarde anterior se había celebrado en la plaza del pueblo una corrida de toros. 

         Caminaban los dos frailes por los campos vallisoletanos absortos en sus oraciones, recordando las enseñanzas de Francisco, su fundador, contemplaban las maravillas de la creación: el hermano sol que iba buscando la plenitud del día, de pronto, escuchan moverse algo. No hacen caso, a pesar del susto que el compañero de Pedro refleja en su rostro. De los matorrales sale un toro, que se había escapado, la tarde anterior de la corrida de toros de la plaza. El toro enviste a los dos franciscanos.

         El compañero de Fray Pedro, intenta salvarse poniéndose a la espalda del Franciscano, Pedro se aproxima al toro, y le ordena que se arrodille, el toro se arrodilla, ante la atónita mirada del otro franciscano, del que, desgraciadamente, no conocemos el nombre. Una vez que el toro está agachado, Pedro le quita los hierros y cura las heridas, mientas le dice: "Toro bravo, yo te bendigo en nombre de nuestro Señor, y te ordeno que no vuelvas a embestir a nadie, parte y vive tu libertad".


         Cuenta la tradicción que el toro se metio entre los matorrales y nunca más volvió a atacar nunca a nadie. Por eso San Pedro Regalado es considerado patrón de los toreros, Estos acuden al Monasterio de San Pedro Regalado de la Aguilera para que sus capotes sean bendecidos ante la imagen de su Santo Patrón.


martes, 12 de mayo de 2015

SAN PEDRO


Imagen.- San Pedro.
Autor.- Desconocido.
Fecha.- Hacía el año 1.600
Lugar.- Retablo de la Calle de la Epistola de la Iglesia de Santa María la Nueva de Villacid.

     En torno al siglo XVII, surge un nuevo concepto artístico que hace que muchas iglesias, por no decir todas, hagan importantes innovaciones artísticas en ellas. Se alzan nuevos altares siguiendo el gusto imperante que es un barroco lleno de dorados, cargado. impactante en la idealización de los santos, intentando convatir el protestantismo surgido en Europa con Lutero, podríamos decir que Castilla responde a la "herejía" con el Barroco, que utiliza en sus templos, de este arte surgen los grandes escultores: Gregorio Fernández, Juan de Mesa, Montañes, que van a dotar a sus imagenes de gran realismo. Probablemente siguiendo esta constumbre, en el pueblo de Villacid, provincia de Valladolid, se decide la construcción de un altar, en el que se va a dar culto a esta imagen de San Pedro.

    San Pedro esta escúlpido en madera esamblada, tallada y policromada. La madera sobre la que está tallada son árboles frutales, destacando tres distintos: uno para la talla de Pedro, otro para el libro y un tercero para las llaves, realizadas posteriormente al resto de la imagen. La túnica está policromadas con temple sobre pan de oro.

     Pedro aparece de pie, sobre una peana de madera verde. vestido con una túnica roja y cubierto con un manto verde que cae sobre su hombro izquierdo y se recoge en el cíngulo que el santo lleva atado en la cintura. Por la forma de su peinado nos recuerda las imágenes de los santos frailes que se hicieron en Castilla en esta época, santos calvos, muy alejados de lo que sería el corte de pelo usado en la época de Pedro. Su mano derecha alzada y en ella las llaves del Reino, que entregará Jesús, junto al lago de Galilea a Simon. 

viernes, 1 de mayo de 2015

SAN AGUSTÍN


Imagen.- San Agustín.
Autor.- Caspar de Craver.
Fecha.- 1.655
Técnica.- Óleo sobre tela.
Lugar.- Colección del Museo de Prado de Madrid.

      San Agustin se encontraba sumido en un importante meditación sobre la existencia de la Santísima Trinidad, como podría ser posible que hubiera un sólo Dios Trino. Un día paseando junto al mar, encuentra un Niño, que con un cubo de agua jugaba en la playa. El Santo se aproxima al Niño y le pregunta que estaba haciendo, y el Niño le responde que intentando meter en un agujero todo el agua del mar, Agustín intenta explicar al Niño que eso es imposible. Y el Niño le responde que igual de imposible es encontrar un sentido a lo que en su mente daba tantas vueltas. El Santo reconoce en ese Niño al Niño Jesús.

      Caspar de Craver, discípulo de Rubens realiza para el Convento de San Francisco de la ciudad de Burgos, este cuadro, en el que representa el encuentro de Agustín con el Niño en la playa. En la actualidad el cuadro pertenece al fondo del Museo del Prado de Madrid.

      Craver en esta obra sigue el gusto instaurado en Europa por la Reforma de Trento, que intentaba acerca al pueblo cristiano aquello que la Reforma de Lutero ponía en duda. El pintor nos presenta la escena en una playa, próxima a un alcantilado, junto a un mar en calma, donde una barca intenta aproximarse a la orilla. En primer plano vemos la escena de Agustín y el Niño. Agustín se nos presenta como un hombre adulto, casi anciano, con poblada barba blanca, vestido con el hábito de cánonigo regular, orden para la que el Santo de Hipona escribe su regla. Sobre el hábito, Agustín lleva los vestidos pontificales de obispo: Alba, en el que podemos ver los bordados del cuello, capa pluvial, ricamente ornada, cruz pectoral, mitra y báculo una importante obra de orfreberia. Frente al Santo nos encontramos la humildad del Niño Jesús, Vestido con una sencilla túnica blanca y un manto rojo. En su mano una cuchara de madera con la que señala el mar y su intento de coger el agua para llenar el agujero que vemos en la escena. 

      Completa la escena un cielo nublado, en el que se deja ver, como un rayo de sol: un Triangulo que, muchas veces ha sido tomado como símbolo del mismo Dios. 

miércoles, 29 de abril de 2015

SAN JUAN BAUTISTA

   
   Martínez Montañes realiza, en torno al año 1.608 para un retablo de la nave de la Epístola del Convento de Nuestra Señora de la Concepción de San Miguel de la ciudad de Sevilla una talla de San Juan Bautista, y que el día 21 de abril de 1.837 fue clausurado y muchas de sus obras de arte salieron de él, al ser clausurado, entre las imágenes que se perdieron en aquellos días nos encontramos esta imagen de San Juan Bautista que, en la actualidad, se expone y forma parte de la Colección Permanente del Museo Metropolitano de Nueva York.

        Tallada en madedra policromada. Se nos presenta a San Juan, como un hombre joven, con barba, vestido con la túnica de piel de camello que nos narra el Evangelio, sobre unas piedras, que simbolizarían el río Jordan donde este santo comenzo y realizo su misión bautismal, apoyado sobre unas piedras y el dedo de la mano derecha señalando a Aquel que vendría detrás de él y que no era digno de desatarle las sandalias. Según algunos autores esta imagen continua la iconografía popular de San Juan en el desierto.Imagen de gran realismo, en la que el autor sevillano abandona los clásicos símbolos con los que suele ser representado: el Cordero que representa a Cristo y el banderín que simboliza su sacrificio.

martes, 28 de abril de 2015

EL MARTIRIO DE SAN ESTEBAN


Imagen.- El Martirio de San Esteban
Autor.- Lorenzo Lotto.
Fecha.- 1513
Técnica.- Óleo sobre tela.
Lugar donde se encuentra.- Academia Carrara. Bérgamo Italia.

      Nos encontramos ante una nueva visión del martirio de San Esteban, el primer mártir del Cristianismo, y cuyo martirio está recogido en el libro de los Hechos de los Apóstoles. Estaban fue uno de los diáconos, elegidos por los apóstoles para ayudarlos en la misión de llevar el Anuncio de la Buena Nueva del Evangelio, cuando la primera Comunidad de creyentes aumenta en Jerusalén. 

        El autor siguiendo la lectura del Libro de los Hechos presenta la escena en un descampado, a las afueras de la ciudad de Jerusalén, ciudad que queda representada en este lienzo por las murallas que aparecen al fondo. Esteban de rodillas, tan sólo cubierto por un manto rojo, símbolo de la sangre de su martirio, junta las manos, orando al cielo, mientras los soldados que van a lapidar al Santo, preparan sus piedras, y profieren insultos y amenazas al Diacono. Un perro, símbolo de la fidelidad, aparece junto al Santo, queriendo, el autor hacer, aún más manifiesta la fidelidad de Esteban a Dios Padre. En el centro de la escena, junto a unos soldados aparece un hombre, ricamente vestido, con un traje blanco, que es Saulo de Tarso, futuro San Pablo, que con su postura aprueba la escena que sus ojos están contemplando. Dos soldados aparecen en primer plano contemplando la escena. 

sábado, 25 de abril de 2015

SAN JOSÉ. IGLESIA DEL MONASTERIO DE SANTA CLARA LA REAL DE MURCIA.


Imagen.- San José y el Niño.
Autor.- Francisco Salzillo.
Fecha.- Entre 1.732 y 1.735
Lugar.- Retablo de la Tercera Capilla del Evangelio del Real Monasterio de Santa Clara de Murcia.

      Sin duda la devoción a San José, tiene un gran impulso con Santa Teresa de Jesús en el siglo XVI, ella misma, en su libro de La Vida, nos habla de este culto, haciendo al padre de Jesús causante de la curación de una grave enfermedad que llevará a Teresa a las puertas de la muerte al inicio de su vida monacal en el Convento de la Encarnación de Avila. Los Conventos descalzos teresianos introducen una nueva forma de ver a San José, no sólo fisicamente, sino también en su forma concepcional, dejamos al San José que tiene al Niño Jesús en los brazos, para presentarnos un San José de pie, que camina junto al Niño Jesús. Esta nueva concepción teresiana la encontramos en casi todas las iglesias conventuales descalzos de Teresa.

         Nos encontramos ante una talla de madera, menor del natural, que siguiendo el modelo carmelita desscalzo nos presenta a San José de pie, caminando, mientras tiene con su mano derecha sujeto al Niño Jesús que camina a su lado. San José en su mano izquierda llevaría una vara o bastón, desgraciadamente desaparecido. San José, no es un hombrea anciano, sino todo lo contrario es un hombre maduro, casi joven, Con el cabello y la barba morena, El murciano deja en la figura la huella que veremos posteriormente en todas sus obras. Tanto en la túnica del Padre, como en la del Niño, vemos la apertura que nos permite ver una túnica o prenda interior blanca, que se repetria en innumerables esculturas de Salzillo. También vemos el poderoso trabajo de Salzillo con los dorados, tanto en la túnica de San José, como en la del Niño y en el manto del Padre. La dulzura queda reflejada en los rostros del Carpintero y de su Hijo. Las miradas se hacen compenetradoras. El Niño mira al Padre y este mira al Niño, mientras con confianza camina Jesús guiado por su padre. 

sábado, 18 de abril de 2015

EL MARTIRIO DEL APÓSTOL SANTIAGO


Imagen.- Martirio de Santiago Apostol
Autor.- Francisco de Zurbaran.
Fecha.- Hacía 1.640
Técnica.- Oleo Sobre tela.
Lugar donde se encuentra.- Museo del Prado de Madrid.

      Santiago fue uno de los tres discípulos que más cerca estuvo de Jesús, junto a Pedro y a Juan fue testigo de algunos de los momentos más importantes de la vida de su Maestro: Transfiguración, milagros, y la noche de la Pasión, en el Huerto de los Olivos, fue uno de los elegidos por Jesús para ser testigo de la Agonia de Jesús en el Huerto de los Olivos. Santiago es el primer apóstol, tras Pentecostes, en dar testimonio con su vida de Jesús, fue en Jerusalén, durante la primera persecución dictada por el Rey Herodes contra los seguidores del Nazareno, tal y como queda reflejado en el Libro de los Hechos de los Apóstoles. Hasta aquí los datos que tenemos de Santiago recogidos en el Nuevo Testamento. La leyenda situa al Apostol en España, siendo él el primer predicador del Evangelio en esta tierra. 

       En el año 1.636, Francisco de Zurbaran va a recibir el encargo de realizar una serie de lienzos para un nuevo retablo de la Iglesia de Nuestra Señora de la Granada de la localidad de Llerena (Badajoz) que pertenecía a la Orden de Santiago. En el siglo XIX este retablo fue sustiuido por otro, ya que el nuevo gusto artístico hacía que él realizado por Zurbaran fuera considerado poco hermoso para el gusto de la época. En este siglo lo encontramos en el Museo español de Luis Felipe de Orleans de Paris, de donde paso a una colección particular, en 1.988 fue adquirido por el Museo del Prado de Madrid. 

        Nos encontramos ante una obra de plenitud de Zurbaran. Narra el momento en el que el Apostol es martirizado, inspirado, según algunos estudiosos del arte en estampas de Anton Wieric y Durero. El autor muestra en su obra llena de dramatismo, sino que más bien, prefiere crear una obra meditativa y serena, que logra gracias una composición lateral. En él, vemos, en primer plano, al Apóstol Santiago, arrodillado, mientras un sayón, coge su pelo, y en su mano derecha, elevada al cielo, amenzante, sujeta la espada con la que Santiago va a ser martirizado. Como espectadores aparece el Rey Herodes y su sequito.  

jueves, 19 de marzo de 2015

SAN JOSÉ DE FRANCISCO ANTONIO RUÍZ GIJÓN

      En la Iglesia de San Nicolás de Sevilla, en el altar de San José, situado a la derecha de su Prebisterio nos encontramos el Altar, que dedica esta iglesia sevillana al padre putativo de Jesús, a san José. En cuya hornacina central, presidiendo el altar encontramos esta hermosa talla realizada en 1.678 por Francisco Ruíz Gijón. 

         San José se nos presenta de pie, con el Niño Jesús sobre su brazo izquierdo, aunque algunas veces se nos presenta, como en la imagen que enacabeza este articulo tumbado sobre las dos manos del Carpintero de Nazaret, En su mano derecha porta una vara de plata de azucenas, que nos vuelve a recordar la escena, según la cual fue elegido por el propio Dios para ser el esposo de la Santísima Virgen María. 

           San José viste una túnica muy dorada y con adornos de flores y hojas, mientras se cubre po un manto ocre dorado,con el fondo azul y verde, siguiendo el gusto barroco sevillano y español del momento en el que se realiza. 

domingo, 8 de marzo de 2015

SAN JUAN DE DIOS


Imagen.- La Caída de San Juan de Dios.
Autor.- Bartolomé Murillo
Fecha.- 1.672
Técnica.- Oleo sobre Tela.
Lugar.- Iglesia de la Santa Caridad de Sevilla.

      La obra, que hoy presentamos, es sin duda, una de las obras más interesantes de Murillo, fue pintado para el Iglesia de la Santa Caridad de Sevilla. El cuadro fue realizado, junto al de Santa Isabel de Hungía; econtrándose ambos al final d la Nave de este Templo Sevillano. 

       Murillo, en esta obra, nos presenta un episodio de la vida de San Juan de Dios. San Juan dedicaba la noche a socorrer a los más pobres de las calles de la ciudad. de Granada. Buscando enfermos, a los que auiliar, a los que llevar a uno de los hospitales por el fundados para ser allí curados de sus heridas. Una noche San Juan encuentra un enfermo muy grande, al que coge sobre sus hombres, y con mucho trabajo lleva al hospital, en el camino el Santo cae al suelo, San Juan se muestra impotente en su labor humanitaria, el ángel Gabriel se aprece, ayudando al Santo a portar al enfermo. Esta es la historia que Murillo nos narra en esta gran obra de arte. 

          El santo, ante la aparición, se vuelve hacía el ángel que le sigue, lleno de esturpor.Enmarcado en un paisaje lleno de sombras, como es la noche. Ante las sombras de la noche, destaca la figura del Angel Gabriel, de pie, lleno de luz. Sus alas desplegadas, vestido con una túnica de color dorado, intenta levantar a San Juan. 

          Con este Cuadro se quería transmitir uno de los objetivos de la Cofradía de la Santa Caridad, que fue quien encargo el cuadro a Murillo, y era el traslado de los enfermos y desvalidos al Hospital, y de este gesto, San Juan en este cuadro es maestro.


martes, 3 de marzo de 2015

SAN EMETERIO


Obra.- San Emeterio. 
Autor.- Julian Alanguna 
Fecha.- 1,950 
Técnica.- Madera Policromada 
Lugar de culto.- Retablo Mayor de la Catedral de Santander 

      San Emeterio fue un legionario romano, natural de la ciudad de Calahorra, hermano de San Celedonio, que vivieron en el siglo III. Hijos, como ellos, de un legionario romano. Convertido Emeterio al cristianismo, fue apresado en la persecución de Diocleciano. Trasladado a una cárcel en su pueblo natal, fue torturado por sus compañeros militares, para que renunciara a su fe y volviera a su oficio militar. Sin renunciar a su apreciada fe, aún más manteniéndose firme en ella, es condenado a muerte. Decapitado junto con su hermano en las afueras de Calahorra, sus restos son trasladados milagrosamente a la ciudad cántabra. Emeterio es patrón de Santander, Calahorra y otras poblaciones cántabras. Su fiesta litúrgica se celebra el 3 de marzo, aunque en algunos lugares, de los que es patrón, se celebra el 30 de agosto.

      Esta imagen de San Emetrio se encuentra en el Retablo Mayor de la Catedral de Santander, habiendo sido esculpida por Julian Alangua. El interior de la Catedral desapareció durante el incendio de 1.941 que destruyó prácticamente la ciudad. Al restaurar la Seo, se traen para su decoración retablos y otros elementos decorativos de otras ciudades españolas. El Retablo donde se venera San Emetrio, de estilo Barroco, se trajo de la Iglesia de Tamariz de Campos, cuyas imágenes fueron sustituidas por las que en la actualidad se pueden admirar y venerar. San Emeterio, patrón de Santánder, como ya hemos dicho anteriormente, se encarga al escultor Julian Alanguna, quien ya ha realizado imagenes de santos para otras iglesias españolas. 
      
      San Emeterio en esta imagen se nos presenta como un legionario, de estilo neobarroco, vestido con coraza dorada y clámide roja con forro morado, al revés que su hermano Celedonio que se nos presenta con la clámide morada y el fororo rojo. En su mano lleva asida una palma dorada, símbolo del martirio. Calzado con unas sandalias apoya sus pies en una negra peana que tiene en letras doradas puesto el nombre del Santo. De pie, el Santo soldado sujeta con su mano derecha no sólo la palma del martirio, sino también la capa, mientras con la izquierda, en un gesto demasiado teatral rechaza la propuesta de renunciar a la fe cristiana de sus compañeros militares. 

ORARCIÓN 

      Dios todopoderoso y eterno, que concediste a los Mártires Emeterio y Celedonio, la gracia de morir por Cristo, ayudanos en nuestras debilidades para que, así como ellos no dudaron en morir por ti, así tambien nosotros nos mantegamos fuertes en la confesión de tu nombre.

jueves, 26 de febrero de 2015

SAN AGUSTÍN EN SU ESTUDIO DE BOTICELLI

Imagen.- San Agustín en su Estudio.
Autor.- Sandro Boticelli.
Fecha de realización.- 1.480
Lugar donde se encuentra.- Iglesia de Todos los Santos de Florencia.

      Nos encontramos ante una de las grandes obras religiosas de Sandro Boricelli, que pintó para la Iglesia de Todos los Santos de Florencia, donde aún hoy se encuentra y podemos admirar. La obra fue realizada para decorar uno de los muros del Coro, la obra completaba con un San Jeronimo que pinto Domenico Ghirlandaio. 
     
     San Agustín, una vez se convierte, se retira al estudio y meditación de las Sagradas Escrituras. Idea que ha servido como inspiración para realizar esta obra. Boticelli renueva la interprentación clásica de Agustín como Obispo, con su mitra y báculo. y nos lo presenta como un estudioso. Agustín viste ampulosas vestimentas. El Santo aparece de pérfil, lo que hace que nos fijemos en los detalles secundarios del estudio, concebido en el más amplio sentido del clasicismo: moduras clasicistas sobre las que se colocan los libros y papeles de Agustín. 

    San Agustín aparece recibiendo la inspiración divina para uno de sus escritos. La mirada perdida, sin prestar atención a todo lo que le rodea, la mano derecha sobre el pecho, evocando el momento de la Conversión. "Habias herido mi corazón con las flechas de tu amor" dira el Santo de Hipona en uno de sus escrsitos. En su mano iquierda encotramos la pluma y el tintero con los que va a escribir aquello que el Señor le revele. Tras él, los libros ya escritos, pero sorprende en un hombre de Iglesia, la aparición de instrumentos de astronomía en su estudio, con los que Boticelli quiere presentar al Obispo como modelo de los intelectuales de la Florencia del Siblo XV: 

    Anteriormente hemos hablado de la representación clásica de San Agustín, aqui la mitra no aparece sobre la cabeza del Santo, sino en un segundo término entre los libros de las molduras cláscias que aparecen detrás del mismo. Vemos un Reloj que marca la hora, que nos recuerda el momento de la muerte de San Jerónimo, compañero de este cuadro en este coro florentino.

martes, 24 de febrero de 2015

SAN JUAN BAUTISTA DE JUAN MARTINEZ MONTAÑES

Imagen.- San Juan Bautista
Autor.- Juan Martínez Montañes.
Fecha.- 1.630 - 1.635
Madera Policromada.
Lugar donde se encuentra.- Meadows Museum.
 
      Martínez Montañes en esta obra nos presenta a San Juan como un hombre joven, imberbe, de pocos años, setnado sobre unas piedras y jugando con un cordero. Podría parecer una imagen bucólica del Santo Precursor.  Pero en ella el autor sevillano ya nos muestra los símbolos del Bautista, no aparece como bautista, sino como precursor, anunciando al Cordero de Dios, que juega con el Juan adolescente. 
       Montañes viste a Juan, como lo describe el Evangelio de Mateo: "un vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura" (Mateo 3, 4).
 

domingo, 22 de febrero de 2015

SAN PEDRO EN CÁTEDRA DE GREGORIO FERNÁNDEZ

Imagen.- San Pedro en Cátedra
Autor.- Gregorio Fernández, policromada por Diego Valentín Díaz. 
Fecha.- Hacía 1.630
Madera Policromada.
Lugar.- Museo Nacional de Escultura de la ciudad de Valladolid.

      El Concilio de Trengo surge como respuesta a la Reforma propuesta por Lutero de la Iglesia. El Concilio propone que para atajar estas reformas y contestar a las mimas los católicos deben plasmar sus creencias y sus dogmas en esculturas y pinturas, que sirvan, una vez más, como catequesis al Pueblo, que no tenía aceso a los libros. Frente a los ataques de Lutero sobre la primacía de la Iglesia Católica, la respuesta de Roma es la aparición de un nuevo tipo iconográfico que representa a Pedro, el Pescador de Galilea, como Sumo Pontifice Romano, vestido con las ricas vestiduras de los Papas y sentado en su Cátedra o trono. 

       Pedro, en esta obra de madurez d Gregorio Fernández, aparece sentado en la Catedral, vestido con alba blanca, estola y capa pluvial, a su lado en un hatillo, cubierto por una rica tela aparece la tiara y las llaves del Pescador, a su lado el Báculo. El Apóstol, alza su mano derecha bendiciendo. 

         Fue realizado para la Iglesia del Convento de Scala Coeli de Albrojo (Valladolid) Aunque en la actualidad se conserva en el Museo Nacional de Escúltura de Valladolid.

sábado, 21 de febrero de 2015

SAN JOSÉ DE GREGORIO FERNÁNDEZ

Imagen.- San José
Autor.- Gregorio Fernández
Fecha.- Escúlpido entre 1,610 y 1.620
Madera Policromada.
Lugar.- Convento de las Carmelitas Descalzas de la Ciudad de Medina del Campo (Valladolid)

    San José aparece siguiendo el modelo carmelita de pie, faltando en esta imagen el Niño Jesús que suele llevar de la mano en aquella que no lleva cogido al Pequeño Niño Jesús. José se nos presenta de píe, siguiendo el modelo que Gregorio Fernández va a inmortalizar en su obra: Cabeza pequeña, ojos de cristal, apurado estudio del cabello, presentando un José joven.
      Algunos estudiosos de la obra de Fernández afirman que esta escultura es un boceto de la imagen que el mismo escultor realizaría para el altar mayor de este monasterio, y que desgraciadamente ha desaparecido.

jueves, 19 de febrero de 2015

SANTO DOMINGO PENITENTE

      Nos encontramos ante una de las obras maestras del arte sevillano: Santo Domingo Penitente, obra del escultor Martínez Montañes, autor de una de las obras cumbres del arte cofrade Sevillano: Nuestro Padre Jesús de la Pasión. Montañes recibe el encargo de realizar una imagen de Santo Domingo para el Convento del Porta Caeli de la ciudad hispalense. Imagen que talla en torno al año 1.605, siendo policromada por Francisco de Pacheco. 

     Representa a Santo Domingo con el habito blanco de la orden de los predicadores, el torso desnudo. En una mano la Cruz, a la que mira devotamente, mientras en la otra mano sostiene una piedra con la que se golpea penitentemente su cuerpo. Santo Domingo es un santo para que el que la penitencia tiene una gran importancia a través de ella quiere unirse a Jesús, su penitencia es camino de salvación para los hombres, como lo fue la Cruz de Jesús. 

    Actualmente se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Sevilla

martes, 17 de febrero de 2015

EL MARTIRIO DE SAN ESTEBAN

Imagen.- El Martirio de San Esteban
Autor.- Juan de Juanes.
Fecha.- Hacía 1.562
Técnica.- Oleo sobre Tabla.
Lugar donde se encuentra.- Museo del Prado de Madrid.

     Representa el momento del Martirio del Primer Mártir del Cristianismo: San Esteban. tal y como recoge el libro de los Hechos de los Apostóles en sus Capítulos 6 y 7. Esteban tras ser detenido, compadece ante el tribunal del Sumo Sacerdote y es condenado a muerte. 
    Esteban es sacado fuera de la ciudad de Jerusalen, representada aquí por las murallas, en un paisaje salpicado por ruínas clásicas. En primer plano vemos a Esteban, vestido de Diacono, con, la mirada puesta en el cielo, "de rodillas y clamando con voz potente, dijo: "Padre no els tengas en cuenta este pecado". Hechos 7, 39. Los expresivos sayones lapidan al Santo. Al fondo aparece la figura de Saulo, futuro San Pablo, a cuyos pies, como aparecen la pintura, "los testigos dejaron sus capas", "Saulo aprobaba la ejecución". La escena nos recuerda las obras de Rafael, que Juan de Juanes repite en casi todas sus obras.
     El cuadro fue pintado para el Retablo de San Esteban de Valencia, paso a las Colecciones Reales y al Palacio Real de Madrid, de donde fue trasladado al Museo del Prado, donde hoy podemos verlo.